Manifiesto tractorada 5 de marzo de 2020

Buenos días a todos. Gracias, gracias y mil veces gracias por hacer de esta protesta algo histórico. Todo esto es por vosotros. Por vosotros que os levantáis al amanecer y trabajáis hasta que se esconde el sol para defender un modo de vida en el que creemos y que es fundamental para el desarrollo de nuestra economía y de nuestra sociedad. Nunca más podrán decir que el sector agrario de Huelva no está unido, que no es luchador, que no defiende su futuro.

Y para eso estamos aquí hoy, para eso hemos dejado nuestros campos, nuestro ganado, nuestras empresas, para defender nuestro futuro, el futuro de la despensa de nuestro país, el futuro de nuestros hijos y de nuestros pueblos. Para reclamar soluciones a todos esos problemas por los cuales nuestras empresas están al borde del cierre y nuestros pueblos de la despoblación, mientras por el camino perdemos nuestro patrimonio y nuestras costumbres. Llevamos muchos años así. Parece mentira, pero así es. Llevamos años soportando que nos ignoren, que nos ninguneen, llamando la atención sobre una situación que cada vez se volvía más insostenible sin que nadie hiciera nada.

Ahora estamos al límite, y necesitamos que nuestra voz se oiga alta y clara. No podemos consentir que se nos siga ignorando, que se nos siga usando como moneda de cambio, que se nos sigan haciendo promesas vanas. Hemos decidido que ya basta, que hasta aquí hemos llegado, que no nos conformaremos con soluciones a medias para problemas tan graves como los que pesan sobre nosotros y nos asfixian.

Problemas como los precios ridículos que percibimos por nuestros magníficos productos, creados a base de inversión y de sudor, de sacrificio y de riesgo. Como los altísimos e injustos costes que soportamos, los impuestos con los que se nos exprime a diario y que no paran de crecer, la falta de infraestructuras, de agua, de recursos que nos permitan producir dignamente; los aranceles, los acuerdos comerciales con los que nos compran y nos venden como si fuéramos una mercancía más; la competencia desleal, la burocracia con la que nos enredan, nos aburren, nos entretienen de nuestras verdaderas obligaciones, el recorte que amenaza la PAC, la política que ha aportado cohesión y competitividad a la agricultura europea; los ataques que recibimos desde sectores absolutamente interesados que pretenden presentarnos ante la sociedad como explotadores, como tacaños, como insolidarios, como todo lo contrario a lo que somos, ataques que no podemos ni debemos consentir como tampoco podemos ni debemos consentir el maltrato de un Gobierno que nos menosprecia… que aprueba medidas para el campo sin contar con el campo… Me estoy refiriendo al Salario Mínimo Interprofesional, el cual somos los primeros en querer pagarlo, ¡¡pero con compensaciones!! Me estoy refiriendo a un Decreto Ley donde en el que no se aprueba ni una sola medida que aporte liquidez al sector… a una reforma de la Cadena Alimentaria improvisada que, a día de hoy, no sabemos cómo aplicar estando ya vigente.

¡¡Era tan fácil como hablar con nosotros!! Era tan sencillo como establecer un plan sensato que permitiese la satisfacción de todas las partes, lejos de la propaganda y la demagogia.

Ahora nos van a tener que escuchar y nos seguirán escuchando hasta que se establezcan las medidas que propicien que nuestro campo tenga un futuro, y no un futuro cualquiera, un futuro a la altura del trabajo que todos los que estamos aquí hacemos a diario. Llegaremos a Madrid, llegaremos a Bruselas, y ese no será el final. Será el principio. Porque esto no ha hecho más que empezar.

A continuación, leeremos la tabla reivindicativa donde establecemos las exigencias del sector orientadas a obtener la rentabilidad necesaria para garantizar su futuro.